Los perfumes florales son la familia clásica de la perfumería femenina. Su corazón es un ramo de flores: rosa, jazmín, peonía, flor de naranjo, nardo o lirio. Algunos son ligeros y luminosos, otros más cremosos y envolventes, y muchos se apoyan en un fondo de almizcle o maderas suaves. Se sienten femeninos, elegantes y atemporales.
Son muy fáciles de usar en casi cualquier momento: en la oficina, en una comida familiar, en una boda o en el día a día. Las flores blancas lucen especialmente en eventos formales y de noche, mientras que las rosas y peonías funcionan mejor de día y en primavera. Le van bien a la mujer que busca un aroma pulido y sofisticado, y son un regalo seguro para mamá, pareja o amiga.
Todos son perfumes artesanales de alta concentración (35%), con proyección amplia y duración de 8 horas o más, en 50 ml o 100 ml, con o sin feromonas. Para que las flores se abran poco a poco, aplica el perfume en los puntos de pulso: detrás de las orejas, en la base del cuello y en el interior de las muñecas. Con dos o tres sprays tienes un aroma presente durante todo el día, sin necesidad de retocar.
Si prefieres algo más ligero y limpio, mira los perfumes frescos para mujer. Para una versión más golosa, entra a los perfumes dulces para mujer. Si lo buscas para un evento, revisa los perfumes para boda y eventos formales, o explora todas las familias en perfumes por tipo de olor.