En el gimnasio el perfume tiene un trabajo distinto: no está para impresionar, está para que te sientas limpio de principio a fin. Con el calor del cuerpo cualquier aroma se amplifica, así que lo que funciona son las fragancias frescas, cítricas y acuáticas, que se sienten ligeras y no molestan a quien entrena a tu lado. Un perfume dulce o especiado, en cambio, puede volverse pesado en un espacio cerrado.
Aquí reunimos opciones pensadas para ese momento, como nuestras inspiraciones de Invictus de Rabanne, Acqua di Giò de Giorgio Armani, Polo Blue de Ralph Lauren y Eros Energy de Versace. Funcionan para el gym, para salir a correr, para un partido con amigos o para cualquier día de mucho movimiento, y le van bien al hombre activo que quiere oler bien sin pensar demasiado. También son una buena opción para después de entrenar, cuando sales bañado y quieres sentirte fresco camino al trabajo o a la casa.
Todos son perfumes artesanales de alta concentración (35%), con proyección amplia y duración de 8 horas o más, en 50 ml o 100 ml, con o sin feromonas. El consejo más importante: menos es más. Un spray en el pecho, debajo de la playera, es suficiente antes de entrenar; el calor hará el resto. Si vas directo del gym a la oficina, guarda tu frasco en la mochila y aplica uno más después de bañarte.
Si buscas algo igual de ligero para el resto del día, mira los perfumes para el calor, los perfumes para todos los días o los perfumes para la escuela. Y si te gustan los aromas limpios, entra a todos los perfumes frescos para hombre.