Con calor el perfume se comporta distinto: la temperatura de la piel lo intensifica y un aroma pesado puede volverse empalagoso en minutos. Por eso en verano, en la playa o en ciudades calurosas como Monterrey, lo que mejor funciona son los frescos: cítricos, acuáticos y aromáticos que dan sensación de limpieza aunque el termómetro marque 40 grados.
Aquí reunimos nuestras inspiraciones de Acqua di Giò de Giorgio Armani, Sauvage de Dior, L’Immensité de Louis Vuitton, Le Beau Paradise Garden de Jean Paul Gaultier y Explorer de Montblanc, entre otras. Son perfectas para el día a día en verano, un viaje a la playa, una comida al aire libre o la oficina en temporada de calor. Son fragancias que no se vuelven pesadas aunque pases el día en la calle, en el carro o en lugares sin aire acondicionado, y que siguen oliendo limpias por la tarde, cuando más se siente el calor.
Todos son perfumes artesanales de alta concentración (35%), con proyección amplia y duración de 8 horas o más, en 50 ml o 100 ml, con o sin feromonas. Con calor, aplica el perfume después de bañarte, con la piel ligeramente húmeda, para que se fije mejor. Dos sprays bastan, en el cuello y en el pecho. Evita las zonas donde sudas más, como las axilas, porque ahí el aroma se altera.
Para otros momentos, revisa los perfumes para el gym, los perfumes para todos los días y, para cuando cambie la temporada, los perfumes para el frío. Y si te gustan los aromas limpios, entra a los perfumes frescos para hombre.