En la oficina el perfume tiene que sumar sin incomodar. Pasas horas en espacios cerrados, en juntas y cerca de otras personas, así que lo ideal es un aroma limpio, pulido y discreto, que se note cuando alguien se acerca pero que no llene la sala. Las fragancias amaderadas suaves y las frescas aromáticas son las que mejor cumplen esa regla.
Aquí reunimos nuestras inspiraciones de Bleu de Chanel, Terre d’Hermès, Boss Bottled Absolu de Hugo Boss y L’Immensité de Louis Vuitton, entre otras. Son perfumes que transmiten orden y confianza, perfectos para el trabajo de lunes a viernes, una entrevista, una presentación importante o una comida de negocios. Le van bien al hombre que cuida su imagen y prefiere la elegancia sin exceso. Además, como son aromas versátiles, puedes usarlos todo el año sin preocuparte por el clima.
Todos son perfumes artesanales de alta concentración (35%), con proyección amplia y duración de 8 horas o más, en 50 ml o 100 ml, con o sin feromonas. La medida de oro en la oficina son dos sprays: uno a cada lado del cuello o uno en el cuello y otro en el pecho, por debajo de la camisa. Aplícalo antes de vestirte para que la tela no se manche y para que el aroma se asiente antes de llegar.
Si buscas la versión para ella, mira los perfumes para la oficina para mujer. Para otros momentos, revisa los perfumes para todos los días y los perfumes para boda. Y si te gusta el estilo sobrio, entra a los perfumes amaderados para hombre.